Cuidados · Cuidados básicos
Cómo cortar las uñas del perro sin lastimarlo (paso a paso y qué hacer si sangra)
Por qué las uñas largas afectan la marcha, cada cuánto cortarlas, cómo ubicar la pulpa, la técnica paso a paso y qué hacer si le cortas de más y sangra.
Cortar las uñas del perro es una de esas tareas que la mayoría de tutores posterga hasta que “se hace obvio”. El problema es que cuando se hace obvio, ya afectaron la marcha, quebraron alguna o le complicaron caminar en piso liso. Hacerlo con criterio, y con la técnica correcta, es más simple de lo que parece.
Por qué importa mantenerlas cortas
Una uña larga hace que el dedo se apoye rotado, no plano. Con el tiempo, esa desviación se traduce en pisadas incorrectas, tensión en tendones y cambios de postura para compensar4. En perros mayores o con artrosis, uñas largas empeoran el dolor articular.
Otros problemas frecuentes de uñas descuidadas:
- Se quiebran al engancharse con alfombras, sillones o rejillas.
- Se encarnan en almohadillas (dedos laterales o espolón), lo que puede infectarse.
- Producen ruido en piso duro (el clásico “tac tac”): señal de que están largas.
- Rayan al saludar y aumentan el riesgo de arañazo a niños o adultos mayores.
En perros con espolones sueltos (unidos por piel, no por hueso), el descuido puede terminar con la uña enganchada y desgarrada. Esos espolones requieren corte más frecuente por no desgastarse contra el piso.
Cada cuánto cortar
Como orientación:
- Perros de departamento o baja actividad: cada 3 semanas.
- Perros con paseos moderados en asfalto/vereda: cada 3-4 semanas.
- Perros muy activos en superficies abrasivas: cada 4-6 semanas (a veces basta con lima puntual).
- Cachorros: cada 2-3 semanas mientras crece rápido.
La prueba práctica: el perro parado y quieto, la uña no toca el piso. Si toca (y peor si “empuja”), está larga.
Qué necesitas: herramientas y su uso
Tienes tres opciones principales, cada una con su ventaja:
Tijera tipo guillotina. Un anillo por donde entra la uña y una cuchilla que sube y baja. Corta muy limpio en uñas pequeñas/medianas. Contra: hay que mantenerla afilada y no funciona bien con uñas muy grandes.
Tijera tipo pinza (alicate). Dos hojas que se cruzan como una tenaza. Va bien en uñas medianas y grandes. Modelos con tope y con luz LED (para ver la pulpa) son buenos.
Lima eléctrica (dremel/rotativa). Un cabezal giratorio que lima la uña en lugar de cortarla. Ventaja: precisión, no hay salto brusco, borde suave sin astillas. Desventaja: requiere entrenamiento previo por ruido y vibración; no lo saques la primera vez y lo enciendas al lado del perro.

Además ten a mano:
- Polvo hemostático (nitrato de plata) o, en su defecto, harina de maíz o jabón de tocador seco, por si sangra.
- Golosinas en trocitos chicos.
- Toalla para envolver perros muy chicos si se remueven.
Cómo ubicar la pulpa (el “quick”)
La pulpa es el tejido vivo dentro de la uña, con vasos y nervios. Es lo que no se corta: si la tocas, duele y sangra.
- En uñas claras: se ve como una zona rosada en el centro. Corta 2-3 mm antes.
- En uñas oscuras: no la ves desde fuera. Ve cortando en rebanadas finas desde la punta. Después de cada corte, mira el corte de frente. Cuando aparezca un punto grisáceo o blanquecino en el centro, estás cerca. Detente ahí.

Si el perro no permite corte de raíz (uñas negras larguísimas), corta pequeño cada semana. La pulpa retrocede con los cortes seriados, así que en 3-4 semanas ya puedes cortar bastante más sin llegar a ella.
Técnica paso a paso
- Ambiente tranquilo. Sin niños corriendo, sin TV alta. Suelo antideslizante.
- Postura cómoda. Perros chicos: sentado en tu regazo o sobre una toalla en la mesa. Perros grandes: sentado tú al piso, el perro tumbado de lado. Nunca en el aire o boca arriba: pierde estabilidad.
- Toma la pata con firmeza suave. Con el pulgar sobre el dedo, empuja levemente la almohadilla hacia atrás para que la uña sobresalga.
- Corta perpendicular a la uña. En uñas claras, 2-3 mm antes de la pulpa. En oscuras, en rebanadas finas revisando el corte tras cada una.
- Angulo del corte. Ligeramente inclinado hacia arriba: seguís la curvatura natural. Un corte demasiado plano deja punta filosa; uno demasiado inclinado se acerca a la pulpa.
- Una uña, una golosina. Especialmente al inicio del entrenamiento.
- No olvides el espolón (uña interna alta que no toca el piso).
- Cierra con caricia calma. No lo dejes ir corriendo por miedo, así se refuerza la fuga como escape.
Si tu perro no aguanta las cuatro patas de una vez, divide en sesiones: dos uñas hoy, dos mañana. Progreso vs. tortura.
Si le cortas de más y sangra
Pasa. No entres en pánico y no le regañes.
- Aplica polvo hemostático presionando 30-60 segundos.
- Si no tienes, usa harina de maíz (maicena) o jabón seco frotado en el corte.
- Mantén la presión 1-2 minutos.
- Si sigue sangrando después de 10 minutos con presión sostenida, o si sangra abundantemente, consulta al veterinario.
El sangrado en general es corto y visualmente peor de lo que es. La uña puede quedar sensible unos días.
Después de un accidente, para. No sigas cortando las otras uñas ese día: el perro asocia. Vuelve al día siguiente con una sesión muy corta y muchos premios.
Perros con fobia a la tijera: desensibilización
Si tu perro tiembla, gruñe, se escapa o se orina apenas ve la tijera, hay que desensibilizar, no forzar12. Programa de trabajo típico:
- Día 1-3: deja la tijera cerca durante las comidas, sin usarla. Que asocie la vista con algo bueno.
- Día 4-6: toma la tijera en la mano mientras le das golosinas. La tocas, la sueltas. No cortas.
- Día 7-10: le tocas la pata con la tijera cerrada, premio, sueltas.
- Día 10 en adelante: simulas el gesto de corte sin cortar, premio. Luego cortas una sola uña, premio jackpot, y termina.
En perros muy traumatizados, la desensibilización puede tomar semanas. Vale la pena: forzarlo tres años seguidos multiplica la fobia. Consulta con un educador canino de refuerzo positivo si notas que no avanzas.

Cuándo dejarlo en manos de un profesional
Hay perros y situaciones que se manejan mejor en peluquería o clínica:
- Perros muy grandes que no colaboran y ponen en riesgo tu espalda o su seguridad.
- Perros con historia de trauma severo que muerden ante el manejo (evaluar posible sedación consciente con el veterinario).
- Uñas negras larguísimas donde no se puede ubicar la pulpa.
- Espolones enroscados que ya crecieron hacia la almohadilla.
- Sangrado que no cede.
Un peluquero canino experimentado puede hacer un corte en 3 minutos que a ti te llevaría media hora de forcejeo. No es “rendirte”: es elegir bien la herramienta para el problema.
Errores frecuentes
- Cortar solo cuando “hace click” en el piso: significa que ya están largas.
- Cortar demasiado corto la primera vez para “no tener que volver pronto”.
- Sujetar por la fuerza sin trabajo previo.
- Usar tijeras humanas o de uñas humanas (aplastan la uña).
- No premiar durante el corte.
- Cortar apurado antes de una salida.
Este contenido es orientativo. Si tu perro tiene problemas de coagulación conocidos, artrosis avanzada o fobia severa, consulta con tu veterinario antes de intentarlo en casa.
Preguntas frecuentes
- ¿Cada cuánto tengo que cortar las uñas de mi perro?
- Como referencia, cada 3 a 4 semanas. Si escuchas el clic de las uñas al caminar sobre piso duro, están largas. Perros que caminan mucho en superficies abrasivas se desgastan solos y necesitan menos frecuencia.
- ¿Y si mi perro tiene uñas negras y no veo la pulpa?
- Ve cortando de a poco en cortes finos, mirando el corte de frente. Cuando aparece un punto grisáceo o rosado en el centro del corte, estás cerca de la pulpa: detente ahí.
- Se puso a temblar apenas vio la tijera. ¿Qué hago?
- No lo obligues. Desensibiliza con acercamientos progresivos y premios sin cortar aún. Puede llevar días o semanas. Forzar solo empeora la fobia.


