Cuidados · Cachorro
Cachorro en casa: guía completa de las primeras semanas (socialización, sueño y rutina)
Qué necesitas antes de traer al cachorro, alimentación por edad, socialización 3-14 semanas, control de esfínteres, primera visita al veterinario y errores frecuentes que marcan la conducta adulta.
Las primeras semanas del cachorro en casa marcan más que las que vendrán después. Es cuando se instalan las asociaciones que van a durar toda la vida: qué es seguro, qué es amenaza, quién es la familia, qué se puede masticar y qué no. La ciencia del comportamiento canino tiene una palabra para ese período: ventana de socialización, y es corta.
Qué necesitas antes de traerlo
No compres impulsivamente al pasar. Prepara la casa 48 horas antes como mínimo:
- Cama del tamaño en el que va a crecer (opcional una segunda “de retiro”).
- Comedero y bebedero de acero o cerámica (el plástico se raya y acumula bacterias).
- Alimento para cachorro de la raza/tamaño correcto (mini, pequeño, mediano, grande/gigante).
- Correa y arnés ajustable, y una placa con tu teléfono (aunque tenga microchip).
- Transportadora para el auto y el veterinario.
- Mordedores variados (goma dura, cuerdas, mordedores helables para dentición).
- Elementos de limpieza: papel, paños, limpiador enzimático (neutraliza olor y evita que repita en el mismo lugar).

Delimita una zona segura: un rincón o habitación baja en circulación, con la cama, el agua y sus juguetes. Es su base durante estas semanas.
Alimentación: cantidad y frecuencia
El cachorro tiene un metabolismo acelerado y un estómago chico. Come poco y muchas veces.
- Hasta 4 meses: 4 comidas al día.
- De 4 a 6 meses: 3 comidas al día.
- A partir de 6 meses: 2 comidas al día.
La cantidad exacta depende del alimento (mira la tabla del envase) y del ritmo de crecimiento. Ajusta observando la condición corporal: costillas palpables sin verse marcadas, cintura visible desde arriba4.
Evita darle sobras humanas, aunque las pida. Chocolate, uva, cebolla, ajo, aguacate y xilitol son tóxicos. La comida humana además desbalancea la fórmula del cachorro, que está calculada para cubrir sus requerimientos exactos.
Si vas a cambiar de alimento (por ejemplo, del que traía del criadero al tuyo), hazlo en 7-10 días de transición.
Socialización: la ventana más importante de su vida
Entre las 3 y las 14 semanas, aproximadamente, el cerebro del cachorro está más receptivo a lo nuevo que en cualquier otra etapa23. Lo que conozca en ese período (sin traumas) va a considerarlo “normal” el resto de su vida. Lo que no conozca, puede convertirse en fuente de miedo adulto.
Socializar no es sacarlo al parque con veinte perros desconocidos. Es exponerlo de forma positiva y controlada a:
- Personas diferentes (hombres, mujeres, niños, personas con anteojos, con gorro, en silla de ruedas).
- Superficies (pasto, piso, azulejo, madera, arena, rejilla).
- Sonidos (aspiradora, licuadora, tráfico, tormenta, sirenas, timbre).
- Objetos móviles (bicicletas, patinetas, coches de bebé).
- Otros animales sanos y vacunados en contextos controlados.

Sobre las vacunas y salir a la calle: la ventana no espera al calendario completo. AVSAB y las guías modernas de comportamiento animal coinciden en que la subsocialización tiene consecuencias conductuales más graves y frecuentes que las enfermedades infecciosas si tomas precauciones razonables1: evita zonas con muchos perros desconocidos y heces, elige superficies limpias, y si es muy chiquito puedes llevarlo en brazos o carrito los primeros días para exponerlo al mundo sin apoyarlo en el piso público. Consulta a tu veterinario, pero no aísles al cachorro tres meses.
Control de esfínteres: técnica que funciona
El cachorro no “aprende” a aguantar por regaño: aprende por rutina y refuerzo.
Sácalo a hacer sus necesidades en estas cinco situaciones:
- Al despertarse (siesta o mañana).
- Después de comer.
- Después de jugar.
- Cada 2-3 horas durante el día.
- Antes de dormir.
Cuando haga en el lugar correcto (patio, pasto, absorbente), premia inmediatamente: golosina y palabra en tono alegre. El tiempo de asociación es de segundos, no minutos.
Si tiene un accidente adentro y no lo pillaste, no lo regañes después: no relaciona el reto con el acto. Limpia con limpiador enzimático (los limpiadores de amoniaco huelen a orina y lo invitan a repetir el lugar). Si lo pillas en el acto, un “ah, ah” corto y sácalo afuera; premia si termina afuera.
Los accidentes son parte del proceso hasta los 4-6 meses. Es normal.
Dormir la noche: qué esperar
Los primeros días es probable que llore. Está solo por primera vez, sin sus hermanos ni su madre. Estrategias que ayudan:
- Ubicar su cama cerca de la tuya la primera semana; luego alejarla gradualmente si prefieres que duerma en otra parte.
- Peluche caliente (funciona muy bien una bolsa de agua caliente envuelta en tela).
- Una prenda con tu olor.
- Cansancio físico y mental antes de dormir (paseo, juego, mastique).
Evitar dos extremos: dejarlo llorar solo horas la primera noche (aumenta ansiedad de separación futura) o acudir a cada gemido (aprende que el llanto trae compañía). El punto medio: acompañar el ajuste con presencia calma pero sin exagerar el rescate.
Frenar la mordida sin castigar
Los cachorros muerden todo, incluidas tus manos. Es exploración y también dentición. La técnica que funciona:
- Cuando muerde tu piel, retira la mano y ofrece un mordedor.
- Si muerde muy fuerte, un “ay” agudo y desvías la atención por 10-15 segundos.
- Premia cuando muerde el mordedor, no cuando muerde a ti.
- Nunca uses tus manos como juguete (juegos de “tironear con la mano” enseñan a morder manos).
- Ten siempre un mordedor al alcance en cada habitación.
No le pegues, no le cierres el hocico, no le hables gritado: métodos aversivos aumentan miedo y no reducen la mordida a largo plazo1.
Primera visita al veterinario
Idealmente la primera semana en casa. El veterinario:
- Revisa estado general, peso y condición corporal.
- Chequea parásitos internos y externos.
- Actualiza o inicia el plan de vacunas según edad5.
- Aplica desparasitación si corresponde.
- Coloca microchip (si no venía puesto).
- Te orienta sobre alimentación y castración.
Lleva una muestra de heces reciente y anota preguntas antes de ir: en la consulta se olvidan.

Errores frecuentes en las primeras semanas
- Aislarlo hasta terminar las vacunas. Pierde la ventana de socialización.
- Sobresocializar en el parque desde el día uno. Estímulo brutal, susto y a veces contagios.
- Regañar por accidentes viejos. No entiende y arruina la relación.
- Usar las manos para jugar a que muerda. Después no puedes revertirlo.
- Cambiarle el alimento seguido buscando “lo mejor”. Diarreas evitables.
- No dejarlo dormir suficiente. Un cachorro necesita 18-20 horas de sueño total al día. Interrumpirlo constantemente lo pone irritable.
Qué NO permitir de entrada aunque parezca gracioso
Lo que hace de cachorro y da ternura, de adulto va a molestar (o directamente ser problema). No permitas desde el principio si no lo aceptas de adulto:
- Subirse al sofá o a la cama, si después no vas a querer 30 kg encima.
- Saltar a saludar (después salta a niños y visitas).
- Robar comida de la mesa.
- Ladrar por atención (obtiene lo que quiere, refuerza el patrón).
- Correr y morder tobillos en juego.
Este contenido es orientativo y no reemplaza la consulta con tu veterinario ni con un educador canino de refuerzo positivo.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo sacar al cachorro sin todas las vacunas?
- Sí, con criterio. AVSAB y grupos veterinarios comportamentales coinciden en que el riesgo de subsocialización es mayor que el de enfermedades infecciosas si tomas precauciones (evitar zonas con perros desconocidos y heces, elegir superficies limpias).
- ¿Cuántas veces por día come un cachorro?
- Hasta los 4 meses, unas 4 veces al día. De 4 a 6 meses, 3 veces. A partir de los 6 meses, 2 veces al día suele ser suficiente en la mayoría de razas.
- ¿Cómo evito que muerda mis manos?
- Redirige a un mordedor cada vez que muerda tu piel. No le pegues ni le cierres la boca: retirar la atención y ofrecer una alternativa apropiada es más efectivo y no daña el vínculo.


